Crónica de la Marató del Montseny 2012

En Noviembre hice la Marató del Montseny. Aunque tardé bastante más de lo previsto fue una muy buena experiencia, tanto por el ambiente como por la dureza de la carrera.

Marató del Montseny 2012

David Lampón de 5dedos.es me invitó a escribir una crónica y eso hice. Como el tiempo no fue el mejor del mundo (diría que muy mediocre) decidí ponerle un poco de épica en la redacción, que si no las cosas quedan muy sosas. Así pues, aquí está el enlace de la crónica y la copio aquí con algunas correcciones, para tenerla más a mano.

Mi encuentro con la Marató del Montseny empezó un poco antes del verano. Había hecho mi primera maratón en Marzo en Barcelona, ya tenía el gusanillo de repetir pero quedaba casi un año para volver a hacer la misma. Mirando opciones encontré que en otoño se hacía la Maratón de Valencia pero se me escapaba de presupuesto. Así que cuando vi que en Noviembre podía disputar una maratón barata y cerca de casa no me lo pensé. Debo decir que el desnivel no me preocupó, pensé que sería parecido a una de asfalto solo que con tierra y alguna subida.

Para situarnos, la Marató del Montseny son los 42 y algo kilómetros reglamentarios (al final pasaron a ser 43) y su desnivel positivo era de 2.500m, que luego pasaron a 2.700m. Más de 5.000 metros acumulados. Estos números deberían indicarme que esto es algo serio pero mi ignorancia en temas de montaña hizo que lo tomara como algo duro, pero sin ninguna excepcionalidad.

Mi ignorancia era tal que hasta el momento solo había hecho una carrera de montaña, una trail y era por Collserola. Una broma en cuanto a desnivel en la cual además sufrí. Por ello me dirigí a la web y en Agosto empecé el planning que proponían allí. Pero ya sabemos que en verano cuesta entrenar. Que si ahora hace calor, ahora se está bien pero es de noche, ahora me voy con unos amigos y ahora llevo todo el día descansando y no me apetece. Además influyó también el hecho de que el planning lo encontré demasiado asequible de inicio, lo que hizo que hacia Septiembre lo abandonara. En Octubre mis entrenamientos fueron a peor. Pasé de entrenar unos poco recomendables 3 días a la semana a hacerlo solo sábado y domingo. Almenos decidí que uno de ellos debía ser un entreno de más de 20km, con una prueba de fuego que pasé el 21 de Octubre, 3 semanas antes del día D. Ese día hice la Marxa de les Bonesvalls, una carrera de 28km con un desnivel positivo de 900m. Además ese día llovió lo que no está escrito con lo que al finalizar la prueba pensé que estaba bastante bien de piernas y que podría acabar Montseny.

¿Por qué cuento esto? Porque gracias a este planning de entreno creo que puedo explicar porqué sufrí todo lo que lo hice. Llegaba a una carrera que pensaba que era un paseo y además con poco entreno. Cierto es que mi objetivo era acabarla dentro de las 8 horas pero aún así creo que fui muy poco entrenado.

A todo esto también tuve debate sobre qué calzado llevar. Había entrenado con las New Balance MT00. Todas las opiniones que recogí decían que esas zapatillas no me aguantarían y que el pie tampoco lo haría. Yo estaba bastante convencido de que mis pies podrían con ello pero no lo estaba tanto con las zapatillas. Pensaba que podrían deshacerse en alguna bajada o que la suela se desprendería. Barajé llevar una bolsa con mis Five Fingers Bikila de asfalto pero al final me lancé a la piscina.

El día D, después de dormir poco y mal llegué a Sant Esteve de Palautordera dispuesto a acabar la carrera. Se veían las 2 montañas que teníamos que coronar, el Matagalls por un lado y el Turó del Home por el otro. No éramos más de 300 así que me puse el último. El parte metereológico decía que podía llover un poco y que haría bastante frío en las cumbres así que me abrigué a conciencia.

Salida y ya me pongo de los últimos. Hasta el km 16 era una subida más o menos continuada de unos 600 metros de desnivel positivo. Mi táctica era no quemarme al inicio así que las subidas con un poco de repecho las hacía andando. Los avituallamientos eran muy completos y daban ganas de quedarse ahí zampando pero a paso seguro llegué al Hotel Sant Bernat en 2:30, con casi media hora de margen sobre el tiempo de control. Éramos bastantes ahí así que vi que iba bien y empecé la subida al Matagalls. Sobre el gráfico de desnivel parecía una cosa pero nada más empezar ya empecé a ver que eso iba en serio.

800 metros de desnivel en 3.5km. Y de correr nada así que empezamos a subir en fila. Al principio íbamos por caminito, con vegetación que tapaba la visibilidad y con mucha niebla en la cumbre, lo que hacía que nunca supieras cuanto quedaba. Hacia el final de la subida recordé que una de las pantallas del Garmin me daba la altitud así me iba dando ánimos mientras no llegaba a los 1650 metros anhelados. Total que la subida se hizo muy dura y lenta. Eso de carrera no tenía nada y yo solo quería empezar a bajar ya que arriba hacía frío y llevaba toda la camiseta térmica mojada de sudor.

Pero ¡ay la bajada! Las piernas no responden como deberían y el sendero está lleno de hojas secas con lo que he de ir con cuidado si no quiero clavarme la primera piedra que encuentre. Además el avituallamiento de la cumbre misteriosamente ha desaparecido con lo que mi necesidad de agua empieza a ser urgente. A todo esto me fuí encontrando con excursionistas que subían hacia el Matagalls y me dio por pensar que estaban locos, que con el frío que hacía allí arriba yo no me iba un día de excursión ni loco. Cosas en la que uno piensa cuando quiere distraerse.

Llego al avituallamiento de Sant Marçal, entre el Matagalls y el Turó de l’Home, a 1.100 metros y el panorama no es muy halagador. Yo estoy deshecho, estamos en el kilómetro 24, aún queda la subida al Turó y el tiempo de corte lo tengo encima. Llevo 4:30 y ese control ya están pensando en cerrarlo. Tengo una hora y media para llegar al control del Turó, en la cumbre. Me tomo 5 minutos para comer y beber todo lo que puedo mientras veo como a unos corredores se los llevan a la ambulancia por hipotermia. Yo como llevo 4 capas voy sudando y estoy aún mojado pero me cojo una botella de agua mientras pienso que aunque estaría bien abandonar, no quiero llegar a la meta en furgoneta. Así que solo y pensando que soy el último encaro el camino que me llevará a la cumbre.

La subida del Turó se hace por un camino que zigzaguea atravesando diversas veces una “tartera” con lo que las rocas son comunes. Me enganché a 2 corredores que estaban en un estado lamentable, similar al mío y fuimos subiendo como pudimos. Al llegar a Les Agudes, a 1650m, quedaban 10 minutos para el cierre del control. Yo ya iba pensando en la discusión que tendría si me hacían bajar en furgoneta pero aún quedaban 2 kilómetros por la carena con una niebla que no veía más allá de 5 metros. Se me hicieron eternos, no llegaba nunca pero al fin encontré a mis 2 compañeros de subida y una vez hecha la cumbre del Turó y habiéndonos avituallado empezamos a bajar.

Toda la bajada era por caminito con piedras sueltas y tengo que decir que no es el terreno ideal para las MT00. Gracias a mi poca concentración debido al cansancio acabé en chutando un piedrote grande con lo que el dedo me quedó resentido y me vi incapaz de seguir el ritmo de los otros 2 corredores. Aún así estaba sorprendido ya que a nivel muscular estaba bien, no me dolía nada a aparte del cansancio. Cuando la bajada dejó de ser muy pronunciada quise correr un poco para estirar las piernas pero entonces me vi muy mal de barriga.

Tenía unas náuseas constantes y mucho hipo, lo que hacía que al correr no pudiera respirar bien. Fui alternando andar con trotar y los pocos corredores que quedaban a mi espalda me fueron pasando. Me supo muy mal ya que quería correr y mis piernas me lo permitían pero la respiración no me dejaba.

Empecé a sufrir ya que no llegaba a la meta en las 8 horas marcadas y pensaba que cuando llegara no habría nadie. Además mi pareja me esperaba en la meta y sufría por si ella pensaba que me había pasado algo. Además, ver que te quedan sólo 5 kilómetros que cualquier día te los harías en unos 20 minutos, y que hoy vas a 15 minutos el kilómetro porque no puedes trotar más rápido desmoraliza mucho. Al final pasé los últimos carteles de kilómetro, me tuve que volver a mojar un kilómetro antes de llegar a la meta por cruzar un río y llegué a la meta trotando en un estado lamentable.

Contento por haberlo conseguido pero pensando que era la primera y última vez que hacía algo así. Hoy, una semana y media más tarde, pienso que tengo que repetir ya que llegué tan tarde (8 horas y 43 minutos) que no salgo en las clasificaciones.

A nivel de pies estuve perfecto. Sólo las agujetas típicas y esperadas pero debo decir que a mí no me sirve ningún otro tipo de calzado. Quizás si fuera más rápido en las bajadas me gustaría contar con algo más de protección pero para las subidas y demás funciona perfecto en todo tipo de terreno.

Crónica de la 3a Pujada al Tibidabo

La Pujada Al Tibidabo 2012 Sortida

El sábado fui a correr la 3a Pujada al Tibidabo. El año pasado ya tuve dudas sobre si apuntarme pero vi que no la acabaría entero y que además no era barata así que pensé en dejarla para más adelante. Este año estuve también tentado de hacerla pero el precio de 16€ era un punto en contra. Hablamos de 16€ para 9km que se me hacen difíciles de justificar. También había pros como el hecho de que se hiciera cerca de casa y pudiera llegar hasta la salida con trote cochinero.

Después de pensarlo me apunté, mas que nada para probar y poder criticar con fundamento. Así que haría mi debut en una carrera de montaña y podría probar las New Balance MT00 en carrera.

Me levanté a las 7:30, desayuno normal de leche y cereales, ducha y me equipé con la camiseta correcat que solo uso en carreras. A las 8:15 salí de casa y trotando unos 15 minutos llegué a la salida. Durante el calentamiento noté el gemelo derecho un poco cargado ya que el viernes por la noche había tenido partido de fútbol sala y aún estaba cansado. No le di importancia y llegué al punto de salida. Había más gente de la que pensaba y enseguida me encontré con 4 correcats más. Foto de rigor antes de la salida, todos muy dispuestos y enseguida nos pusimos para la salida. De los 5 que eramos vi que Deibid era muy rápido ya que lo perdimos nada más salir, Sancho parecía que no las tenía todas consigo ya que venía tocadillo y Profe iba con la idea de hacer reportaje fotográfico (magnífico por cierto) y en la primera curva lo pasamos. Por lo tanto me quedé con Aulaka y vi que más o menos aguantábamos el mismo ritmo.

Nada más empezar, la primera cuesta dura, así para empezar bien. Lo inevitable pasa y es que a la que cuando alguno de los que salen primeros decide andar se forma embotellamiento. Los demás lo hemos de pasar como podamos pero sin hacer un gran sprint para no quemarnos demasiado temprano. Al llegar a la Carretera de les Aigües un poco de tiempo de descanso para las piernas y luego entramos en un tramo largo de subida que nos lleva hasta la carretera que va al Tibidabo. Aquí Aulaka y yo pudimos avanzar bastante bien. No era una pendiente muy pronunciada pero si bastante larga con lo que conseguimos avanzar a bastantes corredores.

Una vez llegas arriba avituallamiento con agua, cruzas la carretera y te metes en un sendero estrecho de montaña. El avituallamiento vino bastante bien pero solo necesitaba 2 tragos de agua y me sobraba el botellín entero. Vi que había unos voluntarios recogiéndolos del margen de la carretera y lo lancé intentando que les quedara cerca. Habría que diseñar alguna manera mejor de deshacerse del botellín lleno ya que no es muy agradable lanzarlo al margen y que haya el riesgo de que se quede allí.

Como he dicho, cruzamos la carretera y nos metimos en un sendero en el que era bastante díficil avanzar. Aquí empezaba la parte del recorrido que no había hecho nunca y mirando el mapa pensé que sería un recorrido más pistero, con senderos anchos. Pero nada de eso. Íbamos como montados en un trenecito. No podías avanzar y tampoco podías ir muy pegado ya que tenías que ver donde pisabas. Y más en mi caso ya que pisar una piedra puntiaguda podía significar bastante dolor. Por suerte casi todos los tramos de sendero eran en subida y las bajadas se limitaban a una pista más ancha.

Toda la segunda mitad del recorrido se me pasó volando y de lo concentrado que iba mirando el suelo y donde pisaba no creo que ahora pudiera volver a seguirlo. Así que en una de estas me encontré de nuevo en el asfalto que te lleva al parque del Tibidabo y con una penúltima rampa bastante matadora en la que los mas sensatos optaban por andar. Aquí decidimos darlo todo y entrar en el parque trotando como buenamente (almenos en mi caso) podía. Una última rampa para enlazar la parte baja del parque con la superior y cuando olíamos la meta vimos que el crono estaba a punto de marcar la hora. Hicimos el último sprint y conseguimos parar el crono en 59:55 de tiempo oficial, 59:34 que me marcó el Garmin.

La Pujada Al Tibidabo 2012 Arribada

Llegando a la meta. Último sprint.

El desempeño de las zapatillas fue excelente y en ningún momento noté que fuera mal protegido de las piedras. El agarre se sentía genial y el terreno se sentía muy bien en las plantas de los pies.

Como ya la he hecho creo que ya puedo comentar lo que me gustó y lo que no. Decir que la sensación final fue bastante positiva pero si que hay cosas que podrían ser cambiadas y que bajo mi punto de vista harían mejorar la carrera.

Creo que se podría hacer una salida escalonada, ni que fuera con diferencias de 1 minuto pero así los embotellamientos iniciales mejorarían. El número de participantes creo que no debería crecer mucho más. Lo comentado anteriormente respecto al avituallamiento y a la manera de deshacerse de las botellas. No se cual debería ser la solución pero no me gusta que pase por tirar las botellas al suelo. Que en las clasificaciones no haya tiempo real es un fallo ya que hay 20 segundo de diferencia entre mi tiempo y el oficial. Y el precio, que 16€ me parece un poco caro.

La web creo que merece casi un capítulo aparte y es que a parte de lucir antigua es poco usable, especialmente en tabletas o dispositivos móviles. Tampoco no hay una manera fácil de encontrarla ya que buscar “Pujada al tibidabo” en google y que no salga la primera es un error bastante grave. Tampoco no hay un dominio para la carrera y solo se puede acceder recordando la dirección exacta, la cual no es fácil

Para terminar, lo que me ha gustado y es que aunque no lo parezca hubo cosas que me gustaron. :) El recorrido, que me llevó por senderos que no había recorrido nunca y que ahora intentaré buscar. El speaker de la salida, el ambiente general entre la gente, el avituallamiento final con fruta, la información pre-carrera y el transporte de las bolsas hasta la llegada (que no lo usé pero se agradece).

Supongo que el año que viene repetiré, mas que nada porqué ya tengo un tiempo a batir. Y agradecer las fotos a Profe, aquí está el link de su galería.

Carrera: 3ª Pujada al Tibidabo

Fecha: 19/05/2012 a las 9:00

Precio: 16€

Web: http://www.aboutsport.org/uphillseries/es/index.html

Crónica Cursa de Bombers 2012

Cursa Bombers 2012

Ayer corrí mi segunda Cursa de Bombers consecutiva. La primera fue el año pasado y debo decir que no la disfruté demasiado. Aún no corría de manera habitual, no entrenaba y por ello el solo hecho de acabar entero me parecía un triunfo. Pero es que además el año pasado tuvimos que pelear con un elemento extra, el calor y la humedad, que hizo que muchos llegáramos agonizantes a la meta.

Este año en la Cursa de Bombers las expectativas eran mucho mejores. Para empezar salí de una posición adelantada (cajón sub45), llevaba detrás un entrenamiento importante que tuve que hacer para la Maratón de Barcelona y en la Cursa del Corte Inglés, el fin de semana pasado, vi que no estaba demasiado cansado del esfuerzo de la maratón. Aún así no he entrenado específicamente para carreras cortas y por ello afrontaba esta Cursa de Bombers con mucha ilusión pero con dudas sobre si podría batir el 44:45 que conseguí en Nassos 2011.

Me levanté pronto para intentar llegar a la foto correcat (creo que algún día llegaré a una) pero entre una cosa y otra llegué a la salida 20 minutos antes. Búsqueda de cajón y una vez dentro me sentí como el último mohicano. No por la banda sonora, que también sino por ser la nota discordante en un mar de camisetas moradas. Típicos comentarios sobre las Vibram Fivefingers unos minutos antes de salir y piel de gallina con el show de las gaitas y los violínes. En la Cursa de Bombers la ambientación está muy currada. A todo eso llegó el momento de la salida.

Tardé un minuto en pasar por el control de chip y allí empecé a correr al ritmo de la gente. El objetivo inicial era mantener el 4:30 y luego ya iría viendo si estaba fuerte y podía arañar unos segundos al 44:45 de mi mmp. Primer km que lo hice rápido, acompañado por la eufória colectiva y salió a 4:13. Llegué Paralel y pensé que dependiendo del ritmo que obtuviera en la subida vería que tiempo estaba en condiciones de hacer. Salió a 4:28 el km2 y 4:34 el 3r km, con una subida durilla y recordando los momentos vividos en la Maratón de Barcelona. Ahí ya ví que si en subida había conseguido mantener el 4:30 quizá tenía opciones de hacer algo.

Entrada a la calle Floridablanca con mucha gente. Esta calle no absorbe mas gente y si encima sumamos a los coches aparcados, la calle se queda estrecha. Entre eso y que me estaba recuperando de la subida salió el 4o km a 4:29. Enfilando calle Urgell zona de avituallamiento líquido. Un poco de caos y yo pasando ya que no necesito agua tan pronto.

Por fin llegamos a Gran Vía. Que gusto es correr por aquí. Llano, recto, espacio de sobras y grupos de animación.  Km 5 a 4:21, el sexto a 4:20 y el séptimo a 4:19. Todo sobre ruedas. Pero llegamos a Marina y la calle se vuelve a estrechar. Aquí aparecen los tramposos que se autoengañan y que son aquellos que cortan por la acera tanto en Gran Vía-Marina como en Marina-Ausiàs March. El año que pongan vallas se las van a comer enteras.

Km 8 ya con cansancio. Vuelvo a pasar del avituallamiento y noto que no puedo aguantar el 4:20. En este se me escapa y marco un 4:26 que me parece bastante pasable. Pero ahora ya hemos bajado Passeig de Sant Joan y enfilamos el último tramo con subidita.

Ronda de Sant Pere hace una ligera subida. En la Maratón de Barcelona se me atragantó mucho, tuve que andar en algunos tramos pero aquí ya estoy descansado después del 4:26 anterior y consigo un 4:23 bastante esperanzador. Ahora solo queda lo más fácil ya que Via Laietana hace bajada. Aunque quizá no tanta como recordaba y es que aquí ya estoy sin gasolina y tengo que apretar los dientes para conseguir un parcial que recupere los parciales lentos anteriores. Es el tramo con más animación con diferencia y encima Nike ha montado un “túnel” con canciones a todo volumen. Con todo ello me sale el km 10 a 4:11.

Si la Cursa de Bombers hubiera acabado en mi km 10 habría hecho un tiempazo para mí de 43:44 pero quedan los metros de la basura, esos extras que te salen gracias al error del gps de Garmin. En mi caso son 90m que hago en 22″ y que dejan mi crono final en 44:06 con el oficial del chip que me sale en 44:07.

Al final sorpresa al ver ese crono y un poco de decepción por quedarme a las puertas del sub44. La próxima vez en la pantalla del Garmin me pondré el tiempo total para intentar evitar momentos como este. Aunque siendo realista no se si hubiera podido arañarlos ya que llegué completamente ko. Y además ya habrá más opciones de bajar crono. Aquí podéis ver la gráfica de carrera de mi Cursa de Bombers.

En cuanto a pulsaciones me salió una media de 182 y un pico de 196 que curiosamente no fue al final. Tendré que investigar donde pasó pero en general me ha salido una carrera bastante estable en cuanto a pulsaciones.

Y por último comentar lo bueno y lo mejorable de esta Cursa de Bombers 2012. En lo bueno pondría los controles y accesos para acceder a los cajones, ambientación inicial con música y pantalla gigante, la hora de inicio (10h), controles de tiempo cada 2’5km, la bolsa final con bebida y comida, los puntos de encuentro bien señalizados y las bandas de música en el trazado.

A mejorar pondría el tema de escoger dorsal o camiseta, el hecho de que si escoges dorsal tengas que recoger la camiseta 2 semanas más tarde y no pueda ser el mismo día, el precio y la animación en carrera (poca gente en el trazado y muy mirones pero poco gritones ;)

Así que nada más, supongo que el año que viene repetiré, a ver que marcas tengo por entonces. ¡Nos vemos en la Cursa de Bombers 2013!

Crónica de la Maratón de Barcelona 2012

Maraton de Barcelona 2012 medalla

Mi maratón empezó en Septiembre. Supongo que para alguien que no ha hecho nunca una media, el plantearse el reto de hacer una maratón podría sonar a demasiado ambicioso. De hecho creo que lo era. Por entonces lo máximo que hacía era alguna 10k, justo había empezado en verano con el tema minimalista y a fijarme en como corría y mis entrenos se podían resumir a una salida semanal, 2 a lo sumo.

Conociéndome, sabia que si me quería poner en forma necesitaba un reto, una motivación, algo que me hiciera levantarme cada mañana soñando que lo conseguiría. Si hablamos de retos, el más mítico es la maratón. Es por ello que empecé a buscar planes de entrenamiento. Cuando conseguí uno, basado para un tiempo objetivo de sub4 (que me puse sin pensarlo mucho) empecé a entrenar con mucha motivación. Pongo esto a modo de introducción ya que he de decir que tuve un par de lesiones que me han dejado bastantes días sin salir. Supongo que por empezar demasiado temprano a acumular kilometros con las Vibram Fivefingers, tuve una periostitis que me fue molestando hasta diciembre y algunos días en febrero. Y un mes antes de la maratón, coincidiendo con las tiradas largas de 30km, dolor en la rodilla, supongo que de la primera salida de 30k, la cual acabe destrozado y deshidratado.

Por ello encaraba la Maratón de Barcelona con poca confianza, no ya de hacer sub4, lo cual veía imposible, sino de acabarla, por miedo a que la rodilla volviera a negarse a terminar sin dolor. Quedé de hacerla con Claudi y con Ángel, un amigo que me ha acompañado en toda la preparación pero que venía más tocado que yo de la rodilla.

Empezamos al ritmo establecido, ya que mi plan era llegar hasta el km 4 (la subida) con parciales de 6:00 y luego ir haciendo los demás a parciales de 5:40. Todo debía ir bien hasta el km 30, en donde empezaría a rezar y a ver como acababa.

Realmente los primeros km no tenían mucha historia. Charlando entre nosotros, Claudi saludando a todo minimalista o descalzo que veía y en definitiva bastante relajados. Hacia Sagrada Familia ya tuve que dejar atrás a Ángel, el cual no seguía el ritmo y que tuvo que abandonar mas tarde por dolor en las 2 rodillas. Por ello yo continué con Claudi. Hacia la entrada de la Meridiana ya me di cuenta que la segunda media se me iba a hacer muy larga. Me empezaban a pesar las piernas y Claudi se me escapaba. Me dijo que iba a por el sub4 y le dije que se fuera sin problemas, que yo no podía ir más rápido.

Bajada hacia el Forum y los cuádriceps empiezan a quemar. Pero pienso: “total, esto es llegar hasta la Torre Agbar y volver. Será rapidito” Y nada de eso. Aparte del dolor en los cuádriceps, el asfalto me quemaba los pies y me daba la sensación que la suela Vibram se iba a deshacer. Intenté en un momento ir por la hierba del tranvía pero nada, me hundía y me costaba mucho avanzar. Y para redondearlo, la Torre Agbar siempre estaba igual de lejos. En cuanto tomé el sentido contrario empecé a dejarme ir. Me dolía todo pero me iba distrayendo y a lo tonto ya estaba en el litoral.

En el litoral otro problema se sumaba a la lista. El sol, que pegaba ya muy fuerte. Aquí hice el primer amago de andar. “Solo unos segundos” me decía. Pero sabía que volver a trotar (porque ya no corría) me costaría mucho. Fui dejando este pensamiento atrás hasta que llegué al avituallamiento del Parque de la Ciutadella. Entre la muchedumbre y el caos de botellas y esponjas me encontré andando. No podía ser… tan cerca que estaba del final. Pero inexplicablemente volví a trotar.

Después del Arc de Triomf, la subida hacia la Ronda Sant Pere parecía una de esas etapas del Tour en que la gente está tan cerca de los ciclistas que casi se los comen. Teníamos el espacio justo para pasar de 3 en 3, todos volcados animando! La bajada hasta la Catedral y la zona de Plaça Sant Jaume la hice en modo zombie. No recuerdo demasiado y creo que iba mirando el suelo. Aquí ya no se si estaba cansado o si me faltaba hidratación. Había cogido bebida en todos los avituallamientos pero creo que no había sido suficiente.

En las Ramblas, y cuando ya me veía haciendo todo lo que quedaba andando, un amable runner me recogió y me “obligó” a que siguiera su ritmo de trote. “Que iba muy lento – me dijo – y que seguro que podía seguirle”. Y con él empecé a subir el Paralel. Me sirvió de distracción, fuimos hablando y recogiendo a otros caminantes y “obligándolos” a trotar. Gracias a él llegué a la meta. Por fin llegaba! Y ahí, al parar, la piernas empezaron a quedarse como cemento armado. Pero almenos había llegado. Medalla, fruta, agua a montones y cola para el fisio, que almenos algo hace.

Solo decir que hacer la Maratón de Barcelona sido un reto muy bonito y que por supuesto repetiré para mejorar marca, ahora que tengo un punto de partida. Que acabé con una mini ampolla en un pie, producto de que las Vibram Fivefingers me van un poco holgadas y se movían, pero más entero de lo que pensaba. Y que agradezco públicamente a mi novia María todo su apoyo tanto en la preparación (no se cuantas veces le he dicho que el sábado tenía que ir a dormir temprano y no podía quedar con nadie para hacer tirada larga el domingo por la mañana) como en el día D, siguiéndome por diversos puntos del recorrido.

Nos vemos en la Maratón de Barcelona 2013!